Pizarra natural: cubierta y revestimiento
La pizarra es una piedra metamórfica que se exfolia en láminas finas y regulares, y esa propiedad la ha convertido en el material de cubierta tradicional del norte peninsular. Es impermeable por naturaleza y se comporta muy bien a la intemperie sin necesidad de tratamientos.
Formato y colocación
Trabajamos la pizarra negra en formato 40x25 cm, una medida estándar que funciona tanto en cubierta como en revestimiento vertical de fachada o paramentos interiores.
En cubierta, la colocación se hace por hiladas solapadas de abajo hacia arriba, de modo que cada pieza cubra la junta de la inferior. El solape mínimo depende de la pendiente del tejado: a menor pendiente, mayor solape necesario.
Los ganchos importan
La pizarra se fija con ganchos de acero inoxidable, no con clavos directos. El gancho sujeta la pieza por el borde inferior y permite que trabaje sin tensiones, evitando que se agriete. Usar inoxidable no es opcional en cubierta: cualquier otro material se oxida y acaba manchando la pizarra y comprometiendo la fijación. Los ganchos de 16x70 mm cubren el formato estándar.
Durabilidad
Con una absorción de agua prácticamente nula, en torno al 0,4 %, la pizarra resiste ciclos de hielo y deshielo sin degradarse. Bien colocada, una cubierta de pizarra natural supera con holgura los setenta y cinco años sin necesidad de mantenimiento, y es de los materiales con mejor relación entre inversión inicial y vida útil.
Cuéntanos los metros de cubierta y calculamos piezas y ganchos.